01.mar.2010
Acompaña el final del I Estage Vivencia Mecenas da Vida.
El día 11 de febrero acabaron las actividades del I Estage Vivencia Mecenas da Vida completando el período de un mes de intensa convivencia entre Estudiantes universitarios de São Paulo, Minas Gerais, Río de Janeiro y voluntarios de España con las familias de agricultores tradicionales que participan en los programas Turismo CO2 Neutro y Mecenas da Vida. El Estage fue marcado por momentos de intercambio cultural, aprendizaje en grupo, colaboración mutua, contraste de informaciones técnicas y crecimiento personal.


Al contrario de lo que aparenta su supuesta calma, el campo guarda un mar de conocimientos para aquel que esta dispuesto a aprender. Fue con el propósito de divulgar estas enseñanzas que el Movimiento Mecenas da Vida desarrolló el Estage Vivencia, y fue con este fin que los universitarios pudieron experimentar el desafío de este mar. El resultado de esto puede verse traducido en la evaluación del campo y en la evaluación general que fueron realizadas los últimos cuatro días por los agricultores, los universitarios y por el equipo técnico de Mecenas da Vida.
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“Nunca imaginé que iba a tener una experiencia así en mi vida. Encontré mucha gente queriendo ayudar y queriendo aprender. Nunca imaginé que iba a ser así, que iba a conocer cultivo de cacao, de mandioca… Espero, cuando yo tenga la posibilidad, volver. Voy a echarlo de menos. No sabia que nuestra presencia aquí fuese tan importante para los agricultores.” Gustavo, estudiante de Derecho.

Fueron muchas cosas las que sucedieron. Yo siempre quise hacer esto y superó mis expectativas. Me mostraron que el sistema agroforestal funciona, mientras que en la facultad me enseñan lo contrario. Me sentí como en casa, en familia. Todavía no consigo expresar todo lo que viví”. Kamila, estudiante de Ingeniería Forestal.
“Buena parte de nuestra comunidad tendría que participar en alguna actividad de integración y simplicidad como esta”. Miguel Bonfim, agricultor tradicional.
“Creo que nadie sabia lo que realmente se iba a encontrar. Más que conocimiento profesional, lo que encontramos fue crecimiento personal. Una gran lección de vida y espíritu de colectividad que los agricultores tienen, dejar su propia área de trabajo para ir a ayudar a otros! Todo lo que sucedió aquí será recordado para siempre”. Marcel, estudiante de Ingeniería Agrícola.
“Ivo (agricultor) fue padre y madre, siempre preocupado y cuidando a la gente. Allí en Cuiudo no se necesita teléfono, solo dar un grito y todo el mundo escucha!” Vanessa, estudiante de Ingeniería Agrónoma.
“Para mi fue una bendición tener este par de estudiantes comiendo conmigo, bebiendo mi café y durmiendo en mi casa”. Ivo, agricultor tradicional.
“Fue una gran experiencia, que va a quedar para el resto de mi vida” Bruno, estudiante de Ingeniería Ambiental.
“El señor Beca (agricultor) tuvo mucha paciencia… El sonreía irónicamente cuando me veía coger la azada. En casa de Edi (otro agricultor), la primera vez que yo me senté con los niños para enseñarles matemáticas, vi que tenían mucha voluntad de aprender y acabamos jugando a la escuela. Aprendí a hacer cocada y me sentí como una auténtica bahiana! Me sentí muy bien acogida” Jéssica, licenciada en Biología.
“La gente no enseña, la gente aprende, y con la convivencia aprendemos todos. Ellos vinieron para echar una mano, ellos no vinieron para volver con las manos vacías. Sé que van a regresar a sus casas y van a explicar lo que encontraron aquí”. Señor Beca, agricultor tradicional.
“Cuando recibimos personas en casa, los agricultores nos sentimos valorizados”. Edi, agricultor tradicional.
“Recuerdo que me cuidaron mucho cuando me puse enferma aquí… Aprendí todos las infusiones! Aprendí a encender la cocina de leña. Pensabamos que seria más difícil aprender a vivir sin energía eléctrica, agua en casa y sin baño, pero fue todo bien. Fue una experiencia muy intensa.” Isabela, estudiante de Biología.
“Yo vine a buscar una cosa, aprender a plantar, pero también acabé encontrando una familia. Valmir (agricultor) es un padrazo, fuerte y corajoso. Voy a sentir una gran nostalgia y ya prometí que voy a volver”. Rafael, estudiante de Arquitectura.
“Tengo compañeros que se mueren de miedo de construir una nueva casa, más ancha. Ahora con las nuevas tecnologías agroforestales y ecológicas yo ya no lo tengo”. Valmir, agricultor tradicional.
“Vine a buscar experiencia profesional y personal y encontré las dos! Profesionalmente me aproxime más a la tierra, y personalmente todavía tengo mucho que reflexionar… En casa de Carlos (agricultor), todo lo mejor era para la nosotros…” Juliana, estudiante de Ingeniería Agrónoma.
“No tener energía eléctrica no fue ningún problema. Lavarse en el río es mejor que un baño en la ducha. No tuve ninguna dificultad que me hiciera sentir incómodo. Quiero volver.” Eduardo, estudiante de Ingeniería Agrícola.
“No tengo palabras para ellos, son maravillosos.” Carlos, agricultor tradicional.
“Lo que vine a buscar, lo encontré. Todo el mundo me recibió muy bien. Me gustaría mucho volver. Ya dije que yo voy a traer a mi hermana. Aprendí mucho de la fuerza de ellos. Aprendí a aproximarme más a la tierra y a mis límites”. Carolina, estudiante de Ingeniería Agrónoma.
“Yo vine a buscar unas cosas y encontré otras. Tanto los agricultores como los participantes en el estage, cada uno en su contexto, estamos en una rutina, una línea continua y recta. Cuando estas líneas se cruzan las rutinas cambian, muchas cosas cambian, se reestructuran y cada realidad aprende de la otra. Yo vine para entender la política de Mecenas da Vida, y vi que está todo basado en la simplicidad, en un trabajo más profundo”. Tiago, estudiante de Biología.
“Yo no sabía como serían los estudiantes que vendrían. Ellos contribuyeron mucho en mi día a día, en el campo, aportando contribuciones para mejorar mi propiedad. A mi me gustaría que todavía fuese el comienzo del estage. Yo nunca vi tanta gente en mi propiedad” Tiago, agricultor tradicional.Tiago, agricultor tradicional.
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Sin hablar portugués yo aprendí como vive la gente de aquí, que es diferente de donde yo vivo. Me ha gustado mucho llegar aquí y que las personas abrieran las puertas de su casa para alguien de afuera. Me gustaría hablar más portugués para expresarme mejor”. Juan Carlos, voluntario catalán (España).
“Nunca vi tanta gente diferente aquí en mi casa. Y cuando todos estuvieron todos hicieron un buen trabajo, aunque algunos cortaron lo que no se tenía que cortar… (risas) Pero, poco a poco se aprende.” Cleilson, agricultor tradicional.
“Fui acogido como un hijo. Los agricultores fueron padre y madre, pero también grandes amigos. Los pequeños nos hicieron sentir como niños de nuevo. Todos los días yo me quejaba de las caminadas, pero valoro mucho la unión de los agricultores trabajando en equipo en el trabajo duro del campo”. Rafael, voluntario de Santos (SP).
“Fue una experiencia muy rica por todo lo diferente que yo viví”. Marga, voluntaria catalana (España).

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Estos dos son como una pareja de hijos que vive fuera y viene para pasar unos días con la familia, y cuando ellos se vayan, los vamos a echar de menos tanto yo, como mi mujer y mis hijos”. Pedro, agricultor tradicional.
La hora de la despedida llegó, los participantes en el estage se fueron y sus contribuciones permanecerán en las propiedades rurales y en las historias de cada una de las familias de agricultores que los acogieron. Más que promover el intercambio técnico y cultural, más que traer mejoras para las propiedades y para la vida de las personas que viven en ellas, más que posibilitar el crecimiento profesional, el Estage Vivencia trata en si la habilidad de trabajar aspectos más profundos y esenciales de la jornada humana, haciendo que cada uno perciba a partir de su propia capacidad para crecer, su propio poder de transformación y sobretodo, haciendo que cada uno sienta la importancia de conexión entre todo y todos – así funciona la naturaleza.
“No nos alejamos ni un paso de casa hasta que no aprendemos a mirar con los ojos del otro.”
(por John Erskine)
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